La Muestra de Cine Chica Pelega surge en el contexto catarinense, en el espacio llamado Valle del Contestado. Hoy, más que nunca, es importante pensar de forma contemporánea en lo que significan los vestigios no solo del conflicto del Contestado, sino también de lo que lo antecede, en la historia colonial del Estado de Santa Catarina.
Además de la historia del lugar, es importante pensar en ese contexto y en la idea de la autoidentificación quilombola y cabocla, no como si estuviera escamoteando una identidad negra o indígena que permea el meio-oeste catarinense, una región extremadamente racista, sino pensar de qué forma podemos avanzar en esos conceptos y en esa autoidentificación cada vez que nos topamos con discursos descontextualizados de la realidad e historia indígenas en sus diversas etnias o de remanentes de comunidades quilombolas.
¿Qué queda escondido en este seudónimo de caboclo? ¿Qué queda escondido en la historia? En esta invisibilidad que refuerzan y legitiman los conflictos que la negritud, los pueblos indígenas y demás pueblos gitanos — supuestamente ajenos a este contexto — viven cotidianamente. Para estar en ese lugar, es preciso que estemos identificados en él y trayendo nuestros procesos identitarios, cómo nos constituimos como pueblos originarios y pueblos africanos.
Las identidades indígenas y negras de Santa Catarina fueron borradas, y de forma deliberada, lo que quiere decir que no fueron simplemente invisibilizadas — fueron borradas, tal como establece el pensamiento de la eugenesia y la limpieza étnico-cultural. Al punto de que cuando llegas a otro estado que no sea de la región Sur, las personas se asombran:
“¿Cómo así, hay quilombo?”
“¿Hay indígenas en Santa Catarina?”
“¿Cómo están colocadas las personas negras en ese contexto?”
Entonces, cuando encontramos la posibilidad de sacar a la luz y de hacer reflexionar sobre ese borrado, ese racismo, esas violencias, esas identidades que están en ese estado, es una posibilidad de avanzar en las discusiones. Es una posibilidad de colocar en el escenario del debate las discusiones que fueron negadas, violentadas — todo eso que vivimos hasta hoy. Esos escenarios son muy potentes, muy importantes no solo por las cuestiones que marcan el sufrimiento de los pueblos, sino también para retomar prácticas, recordar elementos de la cultura, la capoeira, los cantos religiosos, las sabidurías mantenidas por las personas mayores. Y esa posibilidad aparece aquí utilizando el cine como herramienta, como un lenguaje posible para dar visibilidad y generar conocimiento. Por eso, creamos la Comisión Quilombola de Curaduría y desarrollamos un diálogo que pudiera ampliar las películas sobre el Contestado, trayendo otras historias de figuras negras con las que las comunidades se identifican en sus pasados históricos y en sus acontecimientos presentes, en sus contextos menores de comunidades y también en sus luchas mayores, en las semejanzas con otros contextos del país.
La Comisión inició su trabajo en enero de 2023 y contó con integrantes que viven en diferentes regiones de Santa Catarina: Alessandro Pereira, de Fraiburgo, donde está localizada la Comunidad de Campo dos Poli; Edson Camargo y Elizabete Aparecida de Lima (Bete Quilombola), de la Comunidad de Invernada dos Negros en Campos Novos; Rosane Fernandes Ribeiro Paes (Jane), que está entre esas dos comunidades en la ciudad de Monte Carlo; y Rafaell Marcelino, joven académico de la Comunidad Toca Santa Cruz, Paulo Lopes; y yo, Vanda Pinedo, que represento al MNU – Movimiento Negro Unificado/SC, entidad de lucha y combate al racismo que moviliza y construye la lucha por los territorios quilombolas con las comunidades de remanentes quilombolas en Santa Catarina desde 2004. Fueron diferentes reuniones; vimos muchas películas a fin de seleccionar 28 de ellas para componer la programación, que fuera coherente con nuestros anhelos y la multiplicidad de visiones de mundo que permean las comunidades quilombolas.
En el intento de comprender la muestra y analizar las películas importantes para la selección final, buscamos algo concreto que pudiera traer algo de la realidad de la lucha quilombola en Brasil, del Contestado y de las cuestiones del estado de Santa Catarina con diversas perspectivas. La lucha de los pueblos indígenas también necesitaba estar presente por la forma en que se organizan y promueven su resistencia. Al pensar esas diferenciaciones en la selección — mostrar esas diferencias de luchas y de resistencias por el territorio — organizamos las películas a través de divisiones en seis categorías curatoriales.
En la categoría Resistência SC, presentamos las narrativas catarinenses del pasado y del presente que orientan las resistencias diarias de las poblaciones remanentes de quilombolas.
¿Qué es un quilombo? ¿Quiénes son los quilombolas? ¿Cuáles son los quehaceres y saberes que permean esas relaciones? Quilombos no plural agrupa producciones de diferentes regiones y trae las realidades diversificadas de las comunidades quilombolas repartidas por Brasil para responder esas y otras cuestiones.
Visões do mundo ancestral reúne los simbolismos existentes en el vivir y convivir indígena. En las películas de esa categoría, podemos comprender elementos significativos, el existir y resistir de los pueblos originarios.
En Memórias vivas la propuesta es dar visibilidad a las personas y los desdoblamientos contemporáneos de la Guerra del Contestado. Cuando se vive un conflicto, ¿cuáles son las memorias y realidades resultantes de eso? Una temática que atraviesa pasado y presente.
Las luchas por el bien de la colectividad son gestadas, cuidadas y alimentadas como un niño a ser dirigido hacia una vida de prosperidad y alegría. El eje Raízes em cena se enfoca en el papel de las mujeres como progenitoras, protagonistas y articuladoras de la lucha en diferentes escenarios.
Ver esa selección de películas e incluso las películas que no fueron seleccionadas fue una experiencia preciosa. El contenido de la programación fue pensado con el cuidado de hacer que las personas estén interesadas y motivadas en ver, porque eso va a tener que ver con sus vidas, sea la vida cotidiana, la vida de cultura o de ocio.
Las elecciones también fueron hechas con el compromiso de sacar a la comunidad quilombola e indígena de ese lugar solo de sufrimiento. La lucha es sí ardua, pero no es solo eso; tiene el lado de los encuentros, del ocio, de los desafíos y de las experiencias. La lucha como un todo se vuelve historia, se transforma en arte, cultura, y puede en otro momento servir de perspectiva para que otras comunidades acompañen lo que está ocurriendo y cómo otras comunidades están participando.
La propuesta de realizar la muestra y los circuitos de forma en línea vino con el propósito de alcanzar, además de los lugares que recibirían las sesiones presenciales — las Comunidades Remanentes de los Quilombos Invernada dos Negros y Campo dos Poli — posibilitando que otras comunidades pudieran acompañar los movimientos y trabajos que esas dos comunidades del meio-oeste y de la Sierra catarinense están haciendo para estimular el conocer otros puntos de vista y perspectivas de la cultura. Con un enlace nos comunicamos con personas de otros estados e incluso países.
- Vanda Pinedo
Miembra de la Comisión Quilombola de Curaduría
MNU – Movimiento Negro Unificado de Santa Catarina - www.chicapelega.com.br/curadoria
